Detección temprana mediante estudios de alta especialidad
Durante las primeras etapas del desarrollo, el tamizaje prenatal del primer trimestre y el ultrasonido genético son determinantes para calcular de forma matemática y clínica la probabilidad de anomalías. Estos procesos de ultrasonido prenatal con especialista facilitan la interpretación precisa de marcadores de sospecha para el tamizaje prenatal para cromosomopatías. Para una precisión superior, este enfoque se puede complementar de forma ideal con opciones moleculares avanzadas como el tamizaje prenatal no invasivo (NIPT) y la prueba de ADN fetal en sangre materna. Paralelamente, en este periodo se efectúa la evaluación de riesgo para preeclampsia y la evaluación de riesgo para parto prematuro, apoyándose en la cervicometría para examinar las características físicas del cuello uterino y prever complicaciones antes de que se manifiesten síntomas clínicos relevantes.
